martes, 15 de enero de 2008

Con el Corazón Forrado en Hierro. Cómo ser médico?

Amigos lectores, este post viene a raíz del post pasado e inevitablemente he llegado a algunas relfexiones que quiero compartir con ustedes y ver que sale de esto.

Adiverto: NO apto para personas en estado emocional de alta sensibilidad.

En la linda ciudad de G. Chaves me he reencontrado con parientes que hace 20 años no veía o que no conocía.
Entre ellos con mi tía abuela, una adorable anciana de 90 años, hermana de mi querido y recordado abuelo, a quién más he admirado y me ha servido como ejemplo, y he descubierto increíbles parecidos entre ellos, lo que ha provocado que no haya podido contemplar su mirada sin haberse partido mi alma en pedazos. Mi tía abuela sufre el implacable paso del tiempo en su cuerpo pero por suerte él no ha hecho surcos en su mente, que se mantiene increíblemente lúcida.
Y ahí esta la cuestíon. El ver sus fuerzas abandonar su cuerpo de 90 años y aún así sonreírme al mirarla, al igual que ocurrió con mi abuelo en su momento, me provoca no menos un quiebre del corazón.
Y llevando esta cuestíon más allá, desde que tengo memoria siempre he querido ser de profesión médico. Los distintos caminos de la vida no me han llevado por esos rumbos aún y relacionando esto con lo anterior, varias veces me he planteado si podría ejercer esa profesión adecuadamente.
Imagino a un buen profesional médico enfrentándose a casos desgarradores, luchando por la vida de personas ajenas a él, al menos hasta que entra en confianza. Y en este punto es donde me pregunto cómo se es capaz de Forrar el Corazón con Hierro para no derrumbarse ante los casos de personas que se han hecho amigas y que inevitablemente no llegan con un buen deselance.
No se de qué manera yo podría afrontar tales situaciones si estuviese ejerciendo la medicina. Encariñarse con los pacientes a futuro parece ser un arma mortal para el corazón.

Así que aquí les dejo este post, por si algunos de ustedes puede darme alguna opinión o respuesta a cómo lograr que cubrir el corazon con una armadura mientras adentro sus latidos hacen una gran presión.

17 comentarios:

SUSANA dijo...

Leo: NO, la emoción no es compatible con la carrera de Medicina definitivamente.
En todos los profesionales de la salud, es necesario el desdoblamiento, por los pacientes y por ellos mismos, deben concentrarse en la patología, dejando absolutamente de lado los sentimientos personales.

Creo que identificar adecuadamente tus cualidades -que no dudo son muchas- puede acercarte a una carrera afín, en la que no tengas que luchar a brazo partido con los reclamos de tu corazón. Concentrate en encontrarle la vuelta, en encastrar perfectamente esa bellísima personalidad tuya en el lugar correcto. De esa forma vas a ser felíz y hacer muy felíz a los que tengan la fortuna de tropezar con Vos.

Por mientras, no dejes de escribir Leo, es un placer seguir el hilo de tus pensamientos.

Y por lo que más quieras, no forrés con hierro el corazón, es tapar un diamante con brea.

Un abrazote.

Leo_SCI dijo...

Que lindo! Gracias Su! Creo que mi vocación ahora estría en la bilogía que espero poder retomar su estudio. Sí, soy científico de alma al parecer y esa es la ciencia que siempre más me gustó.

Ary dijo...

La muerte podría ser un nacimiento, un parto a veces dificultoso, si aprendieramos a acompañar y dejar ir, las partidas serían mucho más felices.

Todos Gronchos dijo...

Debe de haber algo de éso, de no permitir la transferencia emocional con los pacientes; pero reconozcamos también que los médicos e general son bastante hijos de puta.

Nos dirán pacientes porque nos dejan dos horas colgados esperando el turno???

Saludos!!!

Donato dijo...

Es esa necesidad de que tienen las ciencias exactas de lidiar con un objeto, aunque el objeto en cuestion sea un sujeto.
Necesidad o necedad, no lo se.
Saludos.

Graciela dijo...

soy pisciana!!! imposible lograrlo, menos aconsejarte...

Alejandro the wyvern dijo...

yo pienso como dr.house no hay que tratar al paciente, hay que tratar a la enfermedad un medico no debe encariñarse con sus pacientes solo debe tratarlos nada ams

Damián de Haedo dijo...

Yo creo que si mezclás los sentimientos terminás loco. No podés. Hay que hacerse una coraza. Es difícil, sin dudas. No sé cómo se logrará. Suerte.

Leo_SCI dijo...

Sí amigos, tal vez se debería separar los sentimientos y actuar más profesionalemente, pero parece cosa dificil.
Por otro lado, me gustó eso ary :)

Gracias por sus opiniones!!!

Marian dijo...

llego tarde?

es complicado... pero creo que es un laburo y como todos hay que separar las cosas. no digo ser indiferente, pero al menos, poder salir del lugar del laburo y concentrarse en la propia vida.
igual yo nunca podría.

salute

María Julia dijo...

Hola, yo creo que una persona nunca llega a separar completamente su corazón con su trabajo, aunque otras lo hacen tan bien que pareciera ser que no tienen corazón, pero la verdad es que ser objetivo cuesta y a veces mucho.
Al igual que vos yo siempre quise ser científica, pero de un tiempo a esta parte dejé mi vocación de medico sin frontera para dedicarme a la física y aquí estoy, cerca del final de mi carrera trabajando sobre materiales para implantes. Qué loco ¿no?
Lo que quiero decir es que no importa el hecho de que ver a alguien sufrir te parta el alma y sigas siendo médico, porque es justamente esa sensibilidad la que hace que tu vocación sea cada día mas grande, la que hará que te levantes cada mañana y que pases días y días de guardia con una sonrisa dibujada en tu rostro. Yo creo que las personas que tratan a su vocación con sensibilidad, sea cual sea esa vocación son las personas “iluminadas” de esta vida y a las que siempre admiraré…

María Julia dijo...

FELIZ CUMPLEAÑOS. UN NENE QUE NACIO EL MISMO DIA QUE YO. QUE LINDO!!!!!!! BESOS.-

Analía dijo...

si, es compatible la emoción con la medicina. se necesitan medicos sensibles y comprometidos. Y no médicos que piensen en lucrar y nada mas.
Justamente yo siempre digo que falta humanizar la medicina. No se puede atender la enfermedad sin acordarse del enfermo!
Yo estudio psicología, las profesiones de la salud implican mucho compromiso y responsabilidad social. El sentimiento es un motivador para el compromiso.
No lo dudes.

Oscar dijo...

Me espanta lo de Analía. Ya estoy sospechando que en algún momento pierdo la conciencia y adopto ese nombre y esa personalidad inconscientemente. Porque coincido demasiado en todo como para que sea casual...
Aparte de eso, justamente iba a decir que no creo que deba hacerse una coraza ni reprimir sentimientos. Una mala película - Patch Adams - toca ese tema, y si bien parece que el Patch real tiene sus serios problemas, la propuesta es justamente la de permitir aflorar a los sentimientos. Porque un médico no sólo lucha con la enfermedad sino que debe ser el soporte en quién confíe el enfermo, y eso no se logra siendo un asqueroso. Ojalá no, pero si me toca algún día estar peleando por mi vida, nada me parecería más terrible que advertir que a mi médico no le importa demasiado. Yo quiero verlo más preocupado y enfocado que yo...
Un abrazo.

Emiliano Orlando dijo...

Uh. Qué buen tema.

Mis estudios me han llevado a que conozca la Fundación Huesped, se imaginarán la cantidad de imágenes y relámpagos que fluyen en este momento por mi mente, la cantidad de lágrimas y de sonrisas que he contemplado como si fuese un redentor de otro tiempo. Pero en particular, quiero compartir la historia de Tomás, un niño muy valiente de 9 años quien nació con VIH ya que no han podido realizar un parto blanco. Un día me contó con alucinantes detalles cómo el virus de la inmunodeficiencia perforaba la membrana de los linfocitos e iba transcribiendo su rna retro dentro del citosol. Impresionante, fue brillante, un pequeño biologo. Podías ver en sus ojitos el coraje y el entusiasmo por seguir viviendo y conviviendo con su infeccion. Pasaron los meses y cada día me encariñaba más con él, estaba presente junto con sus padres en los análisis de rutina, nos reíamos, incluso mantenía una amistad muy amable con sus padres, a quienes trataba de ayudarlos para comprar sus remedios. Un día concurrí a una subsede de la fundación, para completar unos informes, y viene laura, la bioquimica, y me dice que me tenía que comentar algo. Me senté y me dijo que a Tomás lo habían atropellado y que estaba internado en coma. El mundo, la realidad me aplastó la cabeza, amigos. No podía entender absolutamente NADA. Lloré, sí, lloré. Porque cuando concurri al hospital me informó el medico que no solo estaba internado, sino que había muerto...

He concluido que muchas veces uno tiene el prejuicio que la muerte parece más cercana o más afable a personas que tienen una tendencia a morirse, es duro, pero es así. Debemos comprender que la juventud, la belleza, el éxito, el dinero, dios, el estado o la cultura no conjugan en absoluto un modo más supremo para escapar de la muerte, solo escapamos del miedo que nos produce la decrepitud, la falta de sentido, el final, y la muerte. La huella que Tomás dejó en el mundo representa para mí la explicación que la muerte consituye una realidad y una sentencia que nos obliga a todos a comprender que somos seres efimeros y perecederos, que no existimos, que lo único que tenemos como irrefutable es a nosotros mismos, y que, amigos mios, debemos apelar hoy y ahora a la vida de miles y miles de chicos como Tomás que quieren seguir viviendo...

Leo_SCI dijo...

Marian, María Julia, Analía, Oscar, Emiliano, quienes se han sumado ultimamente a comentar, agradezco sus palabras.
Esa pregunta es algo que nunca le pregunté a mi viejo, que es médico como podrán suponer, (por ciertos motivos tal vez no lo hice), y hay algo cierto en esa profesión, por lo que he visto los médicos practicamente nunca atienden a su familia, supongo que por la presión que ello significa.
Como paciente preferiría lo mismo que vos Oscar aunque si a un cirujano mío, por ej., lo veo llorar desconsoladamente antes de ponerme la anestecia saldría corriendo.
Al parecer ahí está la cuestión, ser lo más humano posible mientras se mantiene el cerebro en frío como un buen profesional.
Una vez más la lucha entre mente y corazón, una pelea íntima y eterna.

Charly dijo...

Comparto tu emoción, no creo en las casualidades (por el post 'Abuela') y pienso que es muy dificil separarse del sentimiento, lo que tambien creo es que con el tiempo uno mismo va aprendiendo a asimilar las cosas de manera diferente, y creo que es una cuestión natural (como el que vive en el Sur, que no tiene tanto frio con 6 grados bajo cero) bueno, así hacen los médicos para esquivar la angustia y el nudo en la garganta. Charly